Centro de Castro

El campamento de refugiados saharauis de Smara, próximo a la localidad argelina de Tinduf, es el único del mundo en el que hay una escuela para niños con deficiencias tanto físicas como psíquicas, que funciona gracias a la ayuda internacional de organizaciones y países amigos, como por ejemplo España. El fundador y responsable del centro es Castro.

LA PRIMERA EXPERIENCIA MUNDIAL DE EDUCACIÓN ESPECIAL DENTRO DE UN CAMPO DE REFUGIADOS. Todo el mundo conoce a Buyema Abdelfatah como Castro; pero no es precisamente su parecido con el líder cubano lo que le hace popular entre los saharauis, sino el ser el padre de la educación especial en RASD –República Árabe Saharaui democrática- en lo que se considera la primera experiencia mundial de implantación de esta variedad formativa en un campo de refugiados.

“Ocuparse del deficiente mental es un gesto humano” es el lema que aparece en una pared del centro en el que Castro y sus diez voluntarias atienden a 60 niños y jóvenes con alguna deficiencia mental o sensorial, sin más recursos que la voluntad y la ilusión por facilitar su integración en una sociedad exiliada en el desierto desde hace más de 25 años. El objetivo principal del centro es mejorar la calidad de vida de los niños y jóvenes que asisten al centro de educación especial de Smara. La asistencia al centro cubre una comida la día, desayuno y almuerzo para los 68 jóvenes y 10 educadores que se responsabilizan de estos. El coste de mantenimiento de un curso escolar completo está en torno a 6.000€.